martes, 8 de septiembre de 2026

 Provincia de Barcelona 2046



Emilio no ha salido adelante. Es diagnosticado con Trastorno del espectro autista. Nunca trabajó y no tuvo amigos. Nunca llegó a su vida ese príncipe con el que soñó. Pasados los 70 y sin poder caminar entra en una residencia donde no se relaciona más que con las enfermeras.
Esa mañana llega un nuevo anciano a la residencia  que causa sensación y crea un gran revuelo. Es guapísimo y está en plena forma a pesar de haber cumplido ya 70 años. Muy guapo y lleno de vida. Nada de ver con los ancianos que llegan. Lo que pasa es que está solo y ha preferido ir a una residencia para que lo cuiden y le hagan todo. Las ancianas están como locas.  Y encima es sueco. Las enfermeras le comentan que hay un anciano autista que va en silla de ruedas que nunca habla con nadie y cuando habla sólo habla de Suecia que estuvo con el instituto de intercambio y fue la mejor época de su vida. Le dicen que es un hombre amargado y siempre está triste.
El sueco siente curiosidad y sale al jardín. En su silla de ruedas Emilio está solo en el jardín con la mirada perdida.
--hola, me han dicho que te encanta mi país.
Muy simpático el hombre se pone ante el anciano. Emilio lo reconoce bien. Sigue igual de guapo y esa mirada no la olvidará en la vida. Su rostro se llena de vida.
--!!Markus!!
Al otro le emociona su alegría pero no lo recuerda. Le da la mano muy amable:
--tú eres ...
Emilio se estremece al tocar la mano del sueco de sus sueños. Se siente nervioso como un adolescente.
--Emilio ¿No me recuerdas? Del instituto. Del intercambio.
Y hablando muy flojito Emilio dice:
--estabas presente cuando perdí mi virginidad con varios suecos.
Y Emilio ha pasado su vida deseando saber si Markus fue uno de esos hombres y ahí está con él. Hablando del que fue el único momento sexual de su vida.
Emilio llegó a saber qué Markus estuvo varias veces en Mataró y no se vieron y eso dolió. 
A Markus le incomoda ese tema de la perdida de la virginidad de Emilio  y cambia de tema. 
--¿Nunca volviste a Suecia?
Markus se muestra muy simpático y le gusta ver a Emilio feliz cuando le han dicho que siempre está triste.
--Odio salir y no tengo dinero. Nunca trabajé y yo lo que quería era verte.
Markus lo mira con cariño:
--Conocí a una catalana y me enamoré... No tuvimos hijos y ella murió y en mi país ya no conozco a nadie y bueno aquí no me tendré de preocupar de nada ni limpiar mi casa. Me alegro de verte.
Markus es muy cariñoso y Emilio está decepcionado:
--¿No eres gay?
--No pero si he estado con algún hombre en mi juventud.
A Emilio le cuesta hablar. Siempre ha tenido el sueño que la verga de ese macho haya estado en su cuerpo.
--Y eres tú...Cuando perdí mi virginidad... 
--No. No estuve 
--Te vi.


Markus se pone en cuclillas. Lo acaricia con ternura:
--Sí pero no participé. No me dejaron salir y como disfrutabas no hice nada.
Unas lágrimas deslizan por el rostro de Emilio. Markus lo acaricia con mucho cariño:
--¿Te decepciona que no participara? Te lo juro por la memoria de mi esposa. Quise irme pero no pude y me quedé en un rincón. No me pareció bien como te trataron pero tú consentiste.
Markus prefiere evitar comentar como esas fotos circularon por la discoteca y el instituto mostrando a ese español que fue la puta de un grupo de suecos. No se ve su rostro pero sí si desnudo cuerpo donde hay escrito palabras como: 

smutsig hora (puta guarra)
tik (puta)
bög (maricón)

--Mi sueño era que fueras el primero.
--Te veías desesperado por perder tu virginidad y que te daba igual con quien.
--Estaba cachondo pero también con ganas de amor que nunca llegó pero estaba enamorado de ti y si me animé es porque estabas ahí y tenía la esperanza que participaras.
Markus acaricia sus lágrimas.
--¿En serio?
--Soy autista. Nunca pude tener amigos amigos. Nunca más tuvo sexo. Perdí mi virginidad en Suecia pero ya no pasó nada más.  Nunca tuve un primer beso.
Markus siente su dolor. Se da cuenta que no miente. Y sin avisar une sus labios con los de Emilio. Es un beso suave pero que deja conmocionado a Emilio. A Markus le despierta mucha ternura. Le emociona traer tanta felicidad a ese hombre amargado y que todos ignoran.
--¿Te gustó?
A Emilio no le sale la voz. Se acaricia los labios al fin su primer beso.
Markus es muy dulce:
--Ahora podrás decir que yo te di tu primer beso. Todo queda entre suecos 
Se miran con complicidad y cariño. Emilio vive el día más feliz de su vida. 
Y Markus besa  sus manos y le ofrece su amistad incondicional para siempre que es lo que más desea y necesita Emilio.

Fin




Mataró ¿? julio de 1993

!Markus está de vuelta!

Es guapísimo y ha sido un sueño volver a verlo. Nos hemos encontrado cerca del parque. Camino al centro él y yo a casa. Nos hemos encontrado cara a cara. Ha sido una sorpresa. Yo le he preguntado cuánto tiempo llevaba aquí y muy simpático ha mirado el reloj y dice el tiempo exacto.

Me ha gustado mucho verlo.Que yo sepa ha venido por su cuenta.






3 agosto 1993

Hoy han llamado a casa de parte de Markus para vernos está noche. Me ha hecho mucha ilusión.

Éramos pocos. Hemos ido a la playa a tomar algo. Ha estado bien. Él es tan mono. Está buenísimo. Se veía más hombre. Llevaba unos bermudas tejanas claras y se le veían sus pelitos rubios de sus piernas. Me ha puesto muy cachondo. Está muy bueno y sobretodo es muy simpático. Me ha dado rabia saber que se ha hecho muy amigo de Diego. Ha pasado estos días en su casa. También me ha dolido saber que ha hecho una salida con los de grupo y precisamente a Montserrat que siempre me ha hecho ilusión ir. Ese sueco estaba conmigo el día que perdí mi virginidad y no sé si participó y ha pasado de invitarme.  Han quedado mañana para despedirlo en el aeropuerto. Y el encuentro de hoy creo que era para los que no podían ir. Menos mal que hoy sí me han avisado. Del aeropuerto no me ha dicho nada y yo tampoco.  No tiene caso y tampoco es que me apetezca ver al grupo.

Me ha sabido mal no haber llevado la cámara. Me hubiera gustado hacerle una foto. Hacerme una foto con él. Él sí llevaba. No sé porque ha querido hacernos una foto a cada uno solo. Apoyado a los pies de un árbol. Yo me he peinado con la mano.

--!presumido! --Grita una

--¿Ya está? --Me dice él antes de hacerla.

Me hubiera hecho ilusión tener una foto suya así de guapisimo pero ha sido importante este momento en el que el sueco de mis sueños me hacía una foto. 

Yo me he sentado delante suyo y me he deleitado con su belleza. 

En un momento que ha ido al lavabo, y yo me he quedado con ganas de seguirlo. Diego comenta que es muy tranquilo, que se ha dejado la tarjeta del teléfono en la cabina y ni cuenta se ha dado, que ni ha preguntado. Diego se la ha puesto en su lado en la mesa. Tenía miedo que se enfadara pero ni se ha inmutado. La ha cogido y se la ha guardado. Diego le pregunta si sabe dónde la ha dejado y él bien tranquilo dice:

--¿Aquí?

Me encanta su pasotismo. Su tranquilidad. Y me derrite su acento. Se esfuerza mucho para hablar bien español.

Markus y yo nos hemos despedido dándonos la mano y yo me he ido suspirando amor.

Ese sueco es el hombre de mis sueños. El hombre que quiero que me rescate de un mundo que me hace daño y que me ame y me proteja. Ese hombre que tanto necesito y no llega. Ojalá fuera él.


 


Copenhague 29 de marzo de 1993

Estaba harto de los catalanes por todas sus criticas por la petarda con la que he hecho el intercambio y que ellos defienden. Y lo de ayer me mató. Tanto en la cena de despedida como en el aeropuerto he estado muy amargado y me he despedido de todos pero muy frío. Estoy totalmente hundido y me daba rabia ver a todos despidiéndose destrozados y yo solo y con ganas de irme. Me ha dolido que Markus no mostrara interés en mi. He perdido la virginidad en ese país pero no he dejado ningún afecto. 

Y encima una me ha echado en cara que no he llorado. Pues ganas de llorar tenía pero por tener que aguantar a los catalanes todo un día más y luego en el instituto. 

Hoy hemos comido en Copenhague y todos hablaban de los amigos que han hecho y yo sentía un gran dolor. He vivido una gran experiencia. Me ha desvirgado un grupo de suecos pero no he logrado ningún amigo. Ningún afecto especial que tanto esperaba. Y lo peor es que no le quiero ver la cara al imbécil de Diego y me toca compartir habitación con él pues somos los únicos chicos. Mañana nos vamos pero que largo se me va a hacer.

La experiencia con los suecos ha sido maravillosa y ojalá tenga futuro. Llego a casa desvirgado pero muy triste y sin el afecto que tanto necesito.

Son las cinco de la tarde y estoy solo en mi habitación danesa. Hemos dado una vuelta y comido pero yo ya no saldré de mi habitación hasta mañana para ir al aeropuerto. No cenaré.  No tengo interés en conocer la ciudad. Solo tengo ganas de llegar a casa. Disfrutar mi soledad y pensar en Markus. 

Järfälla 28 marzo 1993


Parece mentira que con lo feliz que era en el intercambio esto se haya tenido que estropear por culpa de los idiotas de mis compañeros. 

Hoy hemos ido al zoo de Estocolmo el grupo de catalanes y algunos suecos y pese a que no venía Markus ni los otros dos machos suecos yo estaba seguro que me lo iba a pasar bien pues me encantan los zoos

Y justo en el autobús escucho algo.

 Diego y yo somos los únicos catalanes chicos del grupo y Regina se supone que era como amiga mía. Oigo que critican a alguien, que si le gusta llamar la atención,  que se rían de él y Regina decía que lo peor es que no te puedes acercar a él para que no te coja amistad. Y muy molesto Diego le dijo:

--¿Y sabéis lo que le dijo a Lara el otro día? No me gustas nada. Así mismo.

Incluso una catalana que no me conoce se ha sorprendido y le ha preguntado:

--¿Así mismo?

Y él:

-- sí, así mismo. 

Yo me he quedado en shock. No esperaba que hablasen de mi.

Lara es de mi clase y su novio tiene culazo y me pone muy cachondo desde que tengo 17 años. La de pajas que me he hecho con una foto que tengo de ese culo. A Lara no la trago y el otro dia me preguntó en plan muy puta;

--¿Emilio, que te gusto?

Y me salió un no del alma pero no fue como ese imbécil lo dijo. Pero me ha amargado el día y sólo tengo ganas de llorar. He bajado en primero con ganas de llorar y de tener un accidente y que se acabara todo. He estado todo el día amargado. No me quiero separar de los suecos pero tengo ganas de estar en casa y librarme de los catalanes que tanto daño me han hecho y lo peor es que nos vamos a Dinamarca y tendré que aguantar a esos idiotas un día más.

Mira que siempre se han reído de mi pero nunca me había dado cuenta de la maldad de la gente como en este intercambio. Sino hago nada porque no hago nada si lo hago es porque quiero que se rían de mi. Esta noche es la cena de despedida y mis ánimos están por el suelo. 


Järfälla 27 marzo 1993.

Se me pone la piel de gallina al pensar que mañana será el último día que pasaré con los suecos. Ha sido un ambiente muy bonito no como el de clase. Los echaré mucho de menos y sobretodo a Markus. 

Espero que las fotos queden muy bien. Estas y mi diario serán un recuerdo inolvidable y además llevo huellas de los suecos en mi cuerpo. Ojalá de Markus. Y pintadas. Aún no se me ha ido del todo lo que escribieron en mi cuerpo. Incluso me llevo un calzoncillo lleno de leche de macho sueco.

La fiesta de despedida será muy emotiva. El grupo se ha portado muy bien conmigo. No he hecho amigos pero he perdido mi virginidad. Me ha gustado este momento de complicidad con hombres pero sigo sin haber dado mi primer beso. Me han follado no sé cuántos suecos. He mamado varias pollas y hasta he tragado leche de macho sueco pero mis labios sí son vírgenes. No han besado a nadie.

Esta noche se ha hecho una fiesta privada. Cómo siempre he ido solo. Me he sentado en el autobús con Markus. Yo estoy muy nervioso y no dejo de pensar que él estaba ahí y que tal vez su verga entró en mi cuerpo. Los de mi clase se han puesto del lado de la chica con la que hago el intercambio. Dicen que si soy insoportable como me va a aguantar y los mismos que me llaman maricón son los que me critican y dicen que la elegí a ella para ligarmela y con lo feo que soy por eso me rechaza. Y luego el tonto soy yo. Por un lado me hubiera gustado hacer el intercambio con Markus pero por otro lado es verdad que soy muy raro y a lo mejor si pasásemos mucho tiempo juntos pues no me aguantaba o a lo mejor hubiéramos vivido un romance de película, quién sabe. En el autobús rumbo a la fiesta me he sentado entre él y Thomas. Los suecos la critican a ella. Están de mi lado. Dicen que está muy loca. Markus comentaba que es la primera vez que se lleva la cámara, que no ha hecho ninguna fotos. A saber quién tendrán las fotos que me hicieron a mí en ese baño.  Yo no llevo cámara.

--pero los otros días si has hecho ¿No?

Digo que sí.

--yo tampoco hice cuando estuve en Mataró.

Yo hice muchas pero de su culo. Lo que pasa es que ahora no quiero fotos robadas. Quiero fotos con él pero tampoco tenemos confianza como para pedirle. Espero que salga bien la única que me he hecho con él.


Järfälla 26 marzo 1993

Ayer perdí mi virginidad. Y hoy me siento extraño. ¿Qué pensará Markus de mi?

No sabía si me atrevería a mirarlo a los ojos. 

Me sentí mal pero disfruté pero a la vez siento culpa de haberme dejado usar porque no era como yo quería perder mi virginidad. Mi consuelo es pensar que él puede ser uno de ellos. Yo quería entregar mi primera vez a un príncipe y en su lugar he permitido ser usado como juguete que usan y tiran.

Esta noche ha sido muy buena. Hemos estado en el instituto sólo para nosotros. En un ambiente muy íntimo hemos comido y hemos escuchado música. Ha tocado el grupo de Markus y yo lo he mirado enamorado y sin dejar de pensar que su verga haya podido estar en mi cuerpo. 

Y además he hecho fotos muy chulas. Son las primeras que hago en Suecia. Si salen será increíble. Un gran recuerdo.

No me he atrevido a acercarme a Markus y de pronto he visto que él estaba sentado en el sofá con dos chicas suecas. Me daba vergüenza mirarlo a los ojos pero su entrepierna me ha puesto cachondo y me he metido entre sus piernas y he pedido como si fuera la cosa más normal que me hicieran una foto. Tenía ganas de poner mi mano en su muslo pero eso ya me ha parecido demasiado 

Ya se acaba el viaje. Y me da pena. No sólo porque haya perdido mi virginidad sino por haber estado con Markus. También las chicas suecas han sido muy amables nada que ver con las de mi grupo con son muy bordes la gran mayoría. Se me hace un nudo en la garganta pensar que no lo volveré a ver. 

Esta mañana hemos ido a Estocolmo parece que el intercambio lo hago sólo porque la chica con la que estoy siempre me deja plantado. Hemos ido a una pizzería. Yo he llegado el último y todos los sitios estaban ocupados. En una mesa estaban los tres chicos y yo me he metido entre Mattias y Markus. Estaba nervioso pero me he atrevido. Me cuesta mirarlo a los ojos. Markus no dice nada. Mattias me trata como si no pasara nada. De hecho Mattias ha tenido que sacar su bandeja para que yo cupiera en la mesa con ellos. Estaba Mónica que es de las pocas del grupo que me trata bien. A mí me preocupaba cómo el camarero sabría a quién dar la pizza que he pedido al azar pues no entendía nada y he pagado en caja. La Mónica, que no se fiaba de mi, me ha preguntado por el número que me han dicho en caja y sé que me han dicho un número pero no me acuerdo. Mattias y Thomas me han pedido el ticket y yo lo llevaba en la mano pero al ver a Markus me he puesto nervioso y no sé qué he hecho con él. Mattias y Thomas se han portado muy bien y han hablado con el camarero que me ha traído una pizza muy rara como de hojaldre. Yo he preguntado sí es lo que yo he pedido y Mattias me ha dicho que sí. 

La verdad es que soy un desastre lo soy pero los suecos no se ríen de mi como los de mi clase. Hemos ido antes de comer a un internado de estudiantes y el grupo se ha dividido y yo no quería ir con los de mi clase que no los trago y me he ido con los suecos que muy simpáticos me decían:  

--!!no, no!!

Y señalaban que tenía que ir con mi grupo.


Järfälla 25 marzo 1993


Hoy es el primer día del resto de mi vida. Estoy conmocionado.

Hemos ido a una discoteca.

Estaba solo y aburrido en un sofá. Bebía cerveza por hacer algo. No me gusta.

Markus estaba hablando con una catalana que estaba a mí lado. De pronto ella se ha ido y yo me he encontrado a su lado. 

--¿Comprendes el inglés? -- me pregunta él.

Y yo me muero de la emoción. Él y yo hablando. Es un sueño.

Yo le he dicho que prefiero en español y entonces hemos hablado de lo que hemos bebido. Él también ha bebido tres cervezas. Dice que no puede beber más porque es

--thin (Delgado)

Es un chico muy guapo y para mí era un sueño estar a su lado. Estar hablando con él. 

Cuando llega la chica que estaba hablando con él yo me levanto y triste a tomar la cuarta cerveza. 

Las cervezas me producen dolor de cabeza. Barriga y ganas de ir al lavabo. Y en las dos veces me encuentro a Mattias y Thomas. Cuando vuelvo una tercera vez unos chicos me barran el paso. Son tres. Atractivos. Me pongo nervioso ya que no sé si me hablan en inglés o en sueco pero no los entiendo. Y desde dentro se acercan Mattias y Thomas. Les dicen algo y entonces me dejan pasar. Y todos desaparecen. Yo me pongo cachondo al pensar qué hacen tanto macho junto. También estoy acostumbrado a que todos me traten mal y me gusta este gesto amistoso de esos suecos que no sé de qué pero me han defendido. Nunca nadie se ha portado así conmigo y me ha hecho ilusión. 

Y yo que me he ido triste porque creía que Markus se había quedado con la catalana me quedo en shock cuando me acerco al urinario y el sueco de mis sueños está ahí meando. 






¿Cómo se me ha podido escapar? 

Bendita casualidad. 

Muy cachondo me pongo a su lado. Es metálico y todo unido. Es una sola pieza metálica sin ninguna separación donde caben varios pero yo me pego a él con ganas de vérsela. Tiene los pantalones desabrochados y eso me pone muy cachondo pero la tiene cogida con las dos manos y no le puedo ver nada. Hubiera sido un sueño. 

--Has bebido la cuarta cerveza ¿eh?

Me habla muy simpático. Y yo estoy muy contento de estar con él en esa situación y que él estuviera más pendiente de mi que yo de él. Porque él sabía que he bebido una cerveza más y yo no lo he visto entrar en el lavabo. Era un sueño estar así con él y de pronto Mattias se pone a mí lado y veo perfecto como se saca su verga. Es pequeña pero gorda y me gusta mucho y yo se la miro cachondo y me olvido de Markus. 

Y luego se produce el momento que tanto he estado esperando. Un momento de deseo y de miedo del que me arrepiento y a la vez no.

Markus a mí lado y con un ojo miro a Markus y con el otro a la verga de Mattias 

Con 19 años. Virgen. Cachondo. Sin haber vivido mi primer beso. Sin amor. Con muchas carencias y necesidades. Y Mattias con su verga agarrada de los dedos para que la vea bien, en español pero con este acento sueco que me vuelve loco me pregunta:

--¿Te gusta mi polla?¿Te gustaría probarla?

Y yo no puedo creer que ese momento que tanto he soñado se produzca. Que un macho. Me ofrezca su polla. Mis sueños eran otros pero no voy a negar que estoy cachondo y tenía muchas ganas de tener una polla en mi boca y en mi culo. Quería entregar mi virginidad por amor pero también estaba muy cachondo. Y tenía ganas de polla y saber qué se siente. Mi virginidad la quería guardar para alguien especial pero hace muchos años que muero de ganas de hacer una mamada y no podía perder esa ocasión. 




No he sido capaz de decir nada y he hecho que sí con la cabeza.

--sí nos la mamas a todos y nos bebes la leche, te dejamos.

Me habla Mattias pero con Markus a mi lado y yo trago saliva. 

¿Con ese todos está incluido Markus? Pienso.

Yo he hecho que sí con la cabeza. Mattias traducía. No veía a nadie pero oía risas de pronto ahí mismo con Markus presente, dos chicos me han puesto de rodillas y me han tapado los ojos con sus manos. Yo sólo oía risas y pollas que entraban y salían de mi boca. He contado hasta diez. Algunas blandas. Otras duras. Estaba excitado y nervioso. Y asustado. No sabía si una de esas vergas era de Markus pero él estaba ahí. Y eso me tenia loco. Yo tenía ganas de saber a qué sabía la leche de macho. Tres veces se han corrido en mi boca. Yo sólo oía risas de machos. No veía nada. La voz de Mattias en la primera vez que he bebido leche me pregunta:

--¿Te ha gustado?

Yo hago que si con la cabeza. Oigo risas. Él que me dice:

--pues ahora vienen más.

En realidad ha sido muy rápido. Tres veces he notado como algo amargo y desagradable entraba en mi garganta. He supuesto que eso era la leche cuando me ha pasado la primera vez y lo confirmo con su pregunta. Y luego ocurre lo mismo dos veces más.

--¿Nunca lo habías hecho?

Yo hago que no con la cabeza. Los chicos me dejan ver pero sigo de rodillas frente a Mattias.

--pero no eres virgen¿No?

Yo con vergüenza hago que sí con la cabeza. Estoy desesperado, de rodillas Mattias con los pantalones desabrochados. Veo a Thomas pero no a Markus. Mattias va traduciendo y todos ríen.

--en Suecia hasta las mujeres pierden la virginidad antes de los 15 años. Con 15 años en Suecia nadie es virgen. Es algo oficial. No puedes ser virgen a tu edad ¿Quieres perder la virginidad con nosotros?

En realidad yo la quería perder con Markus. Lo veo detrás del grupo que son como diez. Yo espero que pase lo que pase Markus sea uno de ellos. Hay dos pegados a la puerta para que nadie entre. Ni salga.

Hago que si con la cabeza. Mis nervios y mi excitación no me permite hablar. 

Todo es muy rápido. Entre dos me llevan al wáter y me dejan desnudo de cintura para abajo y apoyado en el wáter. Me sujetan la cabeza para que no me pueda girar. Siento muchas cosas. Cosas extrañas. Pero no he visto nada. Siento dedos. Saliva. Y la primera polla entra. Duele pero menos de lo que esperaba. Se mueve dentro de mi y siento raro y yo siento algo extraño. Siento que me cago y me sorprendo porque no sé si es lo normal. Siento dolor porque siento que me cago y no me puedo aguantar y a medida que van entrando y saliendo pollas siento placer. Es como si te estuvieras cagando. Llevabas rato aguantando y de pronto puedes cagar. He contado como ocho pollas que entraban en mi virgen cuerpo y muchas risas sobretodo cuando se venían dentro de mi que todos aplaudían. Ellos se notaban divertidos. Azotaban mi culo y me decían cosas supongo en sueco. Se sentía obsceno. Yo por un lado estaba cachondo pero por otro lado me hacían sentir incómodo. Me excitaba la idea que Markus me haya follado. Y sino estaba ahí. Lo ha visto todo porque la puerta estaba cerrada y no he oído que se abriera. Y eso me ha excitado, que estuviera ahi. Oía risas. De pronto he notado que escribían en mi culo. Me han quitado la camiseta y también han escrito en mi espalda. He notado que me hacían fotos entre risas. Y de pronto silencio. Y yo con los pantalones y calzoncillos en mis pies y sin camiseta. Y notado que salía algo de mi agujero !era leche! Estaba chorreando leche de macho. Esto no me lo esperaba. No creía que la leche salía. Creía que se quedaba dentro, enseguida he subido la ropa. Me he mirado al espejo. Me he sentido extraño. Ha sido raro. Yo que esperaba perder mi virginidad con mí príncipe azul he dejado que unos suecos me usen como su muñeca hinchable y nunca sabré quiénes estaban ahí. Y si Markus que estaba presente me ha follado. Estaba muy nervioso. No sé, no me veía nada raro y he salido. Ningún chico del grupo a la vista. Me he ido con las chicas que me acompañaban.

Estoy en Suecia. En una casa extraña. Me han desvirgado. Tengo los calzoncillos mojados. Llenos de leche de varios suecos. Leche que ha chorreado de mi culo. Increíble. Los he puesto en una bolsa y guardado en la maleta. No he podido limpiarme bien. Aún llevo escrito ves a saber qué en mi espalda y culo.


 Provincia de Barcelona 2046 Emilio no ha salido adelante. Es diagnosticado con Trastorno del espectro autista. Nunca trabajó y no tuvo amig...