martes, 8 de septiembre de 2026

Järfälla 25 marzo 1993


Hoy es el primer día del resto de mi vida. Estoy conmocionado.

Hemos ido a una discoteca.

Estaba solo y aburrido en un sofá. Bebía cerveza por hacer algo. No me gusta.

Markus estaba hablando con una catalana que estaba a mí lado. De pronto ella se ha ido y yo me he encontrado a su lado. 

--¿Comprendes el inglés? -- me pregunta él.

Y yo me muero de la emoción. Él y yo hablando. Es un sueño.

Yo le he dicho que prefiero en español y entonces hemos hablado de lo que hemos bebido. Él también ha bebido tres cervezas. Dice que no puede beber más porque es

--thin (Delgado)

Es un chico muy guapo y para mí era un sueño estar a su lado. Estar hablando con él. 

Cuando llega la chica que estaba hablando con él yo me levanto y triste a tomar la cuarta cerveza. 

Las cervezas me producen dolor de cabeza. Barriga y ganas de ir al lavabo. Y en las dos veces me encuentro a Mattias y Thomas. Cuando vuelvo una tercera vez unos chicos me barran el paso. Son tres. Atractivos. Me pongo nervioso ya que no sé si me hablan en inglés o en sueco pero no los entiendo. Y desde dentro se acercan Mattias y Thomas. Les dicen algo y entonces me dejan pasar. Y todos desaparecen. Yo me pongo cachondo al pensar qué hacen tanto macho junto. También estoy acostumbrado a que todos me traten mal y me gusta este gesto amistoso de esos suecos que no sé de qué pero me han defendido. Nunca nadie se ha portado así conmigo y me ha hecho ilusión. 

Y yo que me he ido triste porque creía que Markus se había quedado con la catalana me quedo en shock cuando me acerco al urinario y el sueco de mis sueños está ahí meando. 






¿Cómo se me ha podido escapar? 

Bendita casualidad. 

Muy cachondo me pongo a su lado. Es metálico y todo unido. Es una sola pieza metálica sin ninguna separación donde caben varios pero yo me pego a él con ganas de vérsela. Tiene los pantalones desabrochados y eso me pone muy cachondo pero la tiene cogida con las dos manos y no le puedo ver nada. Hubiera sido un sueño. 

--Has bebido la cuarta cerveza ¿eh?

Me habla muy simpático. Y yo estoy muy contento de estar con él en esa situación y que él estuviera más pendiente de mi que yo de él. Porque él sabía que he bebido una cerveza más y yo no lo he visto entrar en el lavabo. Era un sueño estar así con él y de pronto Mattias se pone a mí lado y veo perfecto como se saca su verga. Es pequeña pero gorda y me gusta mucho y yo se la miro cachondo y me olvido de Markus. 

Y luego se produce el momento que tanto he estado esperando. Un momento de deseo y de miedo del que me arrepiento y a la vez no.

Markus a mí lado y con un ojo miro a Markus y con el otro a la verga de Mattias 

Con 19 años. Virgen. Cachondo. Sin haber vivido mi primer beso. Sin amor. Con muchas carencias y necesidades. Y Mattias con su verga agarrada de los dedos para que la vea bien, en español pero con este acento sueco que me vuelve loco me pregunta:

--¿Te gusta mi polla?¿Te gustaría probarla?

Y yo no puedo creer que ese momento que tanto he soñado se produzca. Que un macho. Me ofrezca su polla. Mis sueños eran otros pero no voy a negar que estoy cachondo y tenía muchas ganas de tener una polla en mi boca y en mi culo. Quería entregar mi virginidad por amor pero también estaba muy cachondo. Y tenía ganas de polla y saber qué se siente. Mi virginidad la quería guardar para alguien especial pero hace muchos años que muero de ganas de hacer una mamada y no podía perder esa ocasión. 




No he sido capaz de decir nada y he hecho que sí con la cabeza.

--sí nos la mamas a todos y nos bebes la leche, te dejamos.

Me habla Mattias pero con Markus a mi lado y yo trago saliva. 

¿Con ese todos está incluido Markus? Pienso.

Yo he hecho que sí con la cabeza. Mattias traducía. No veía a nadie pero oía risas de pronto ahí mismo con Markus presente, dos chicos me han puesto de rodillas y me han tapado los ojos con sus manos. Yo sólo oía risas y pollas que entraban y salían de mi boca. He contado hasta diez. Algunas blandas. Otras duras. Estaba excitado y nervioso. Y asustado. No sabía si una de esas vergas era de Markus pero él estaba ahí. Y eso me tenia loco. Yo tenía ganas de saber a qué sabía la leche de macho. Tres veces se han corrido en mi boca. Yo sólo oía risas de machos. No veía nada. La voz de Mattias en la primera vez que he bebido leche me pregunta:

--¿Te ha gustado?

Yo hago que si con la cabeza. Oigo risas. Él que me dice:

--pues ahora vienen más.

En realidad ha sido muy rápido. Tres veces he notado como algo amargo y desagradable entraba en mi garganta. He supuesto que eso era la leche cuando me ha pasado la primera vez y lo confirmo con su pregunta. Y luego ocurre lo mismo dos veces más.

--¿Nunca lo habías hecho?

Yo hago que no con la cabeza. Los chicos me dejan ver pero sigo de rodillas frente a Mattias.

--pero no eres virgen¿No?

Yo con vergüenza hago que sí con la cabeza. Estoy desesperado, de rodillas Mattias con los pantalones desabrochados. Veo a Thomas pero no a Markus. Mattias va traduciendo y todos ríen.

--en Suecia hasta las mujeres pierden la virginidad antes de los 15 años. Con 15 años en Suecia nadie es virgen. Es algo oficial. No puedes ser virgen a tu edad ¿Quieres perder la virginidad con nosotros?

En realidad yo la quería perder con Markus. Lo veo detrás del grupo que son como diez. Yo espero que pase lo que pase Markus sea uno de ellos. Hay dos pegados a la puerta para que nadie entre. Ni salga.

Hago que si con la cabeza. Mis nervios y mi excitación no me permite hablar. 

Todo es muy rápido. Entre dos me llevan al wáter y me dejan desnudo de cintura para abajo y apoyado en el wáter. Me sujetan la cabeza para que no me pueda girar. Siento muchas cosas. Cosas extrañas. Pero no he visto nada. Siento dedos. Saliva. Y la primera polla entra. Duele pero menos de lo que esperaba. Se mueve dentro de mi y siento raro y yo siento algo extraño. Siento que me cago y me sorprendo porque no sé si es lo normal. Siento dolor porque siento que me cago y no me puedo aguantar y a medida que van entrando y saliendo pollas siento placer. Es como si te estuvieras cagando. Llevabas rato aguantando y de pronto puedes cagar. He contado como ocho pollas que entraban en mi virgen cuerpo y muchas risas sobretodo cuando se venían dentro de mi que todos aplaudían. Ellos se notaban divertidos. Azotaban mi culo y me decían cosas supongo en sueco. Se sentía obsceno. Yo por un lado estaba cachondo pero por otro lado me hacían sentir incómodo. Me excitaba la idea que Markus me haya follado. Y sino estaba ahí. Lo ha visto todo porque la puerta estaba cerrada y no he oído que se abriera. Y eso me ha excitado, que estuviera ahi. Oía risas. De pronto he notado que escribían en mi culo. Me han quitado la camiseta y también han escrito en mi espalda. He notado que me hacían fotos entre risas. Y de pronto silencio. Y yo con los pantalones y calzoncillos en mis pies y sin camiseta. Y notado que salía algo de mi agujero !era leche! Estaba chorreando leche de macho. Esto no me lo esperaba. No creía que la leche salía. Creía que se quedaba dentro, enseguida he subido la ropa. Me he mirado al espejo. Me he sentido extraño. Ha sido raro. Yo que esperaba perder mi virginidad con mí príncipe azul he dejado que unos suecos me usen como su muñeca hinchable y nunca sabré quiénes estaban ahí. Y si Markus que estaba presente me ha follado. Estaba muy nervioso. No sé, no me veía nada raro y he salido. Ningún chico del grupo a la vista. Me he ido con las chicas que me acompañaban.

Estoy en Suecia. En una casa extraña. Me han desvirgado. Tengo los calzoncillos mojados. Llenos de leche de varios suecos. Leche que ha chorreado de mi culo. Increíble. Los he puesto en una bolsa y guardado en la maleta. No he podido limpiarme bien. Aún llevo escrito ves a saber qué en mi espalda y culo.


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