Mataró ¿? julio de 1993
!Markus está de vuelta!
Es guapísimo y ha sido un sueño volver a verlo. Nos hemos encontrado cerca del parque. Camino al centro él y yo a casa. Nos hemos encontrado cara a cara. Ha sido una sorpresa. Yo le he preguntado cuánto tiempo llevaba aquí y muy simpático ha mirado el reloj y dice el tiempo exacto.
Me ha gustado mucho verlo.Que yo sepa ha venido por su cuenta.
3 agosto 1993
Hoy han llamado a casa de parte de Markus para vernos está noche. Me ha hecho mucha ilusión.
Éramos pocos. Hemos ido a la playa a tomar algo. Ha estado bien. Él es tan mono. Está buenísimo. Se veía más hombre. Llevaba unos bermudas tejanas claras y se le veían sus pelitos rubios de sus piernas. Me ha puesto muy cachondo. Está muy bueno y sobretodo es muy simpático. Me ha dado rabia saber que se ha hecho muy amigo de Diego. Ha pasado estos días en su casa. También me ha dolido saber que ha hecho una salida con los de grupo y precisamente a Montserrat que siempre me ha hecho ilusión ir. Ese sueco estaba conmigo el día que perdí mi virginidad y no sé si participó y ha pasado de invitarme. Han quedado mañana para despedirlo en el aeropuerto. Y el encuentro de hoy creo que era para los que no podían ir. Menos mal que hoy sí me han avisado. Del aeropuerto no me ha dicho nada y yo tampoco. No tiene caso y tampoco es que me apetezca ver al grupo.
Me ha sabido mal no haber llevado la cámara. Me hubiera gustado hacerle una foto. Hacerme una foto con él. Él sí llevaba. No sé porque ha querido hacernos una foto a cada uno solo. Apoyado a los pies de un árbol. Yo me he peinado con la mano.
--!presumido! --Grita una
--¿Ya está? --Me dice él antes de hacerla.
Me hubiera hecho ilusión tener una foto suya así de guapisimo pero ha sido importante este momento en el que el sueco de mis sueños me hacía una foto.
Yo me he sentado delante suyo y me he deleitado con su belleza.
En un momento que ha ido al lavabo, y yo me he quedado con ganas de seguirlo. Diego comenta que es muy tranquilo, que se ha dejado la tarjeta del teléfono en la cabina y ni cuenta se ha dado, que ni ha preguntado. Diego se la ha puesto en su lado en la mesa. Tenía miedo que se enfadara pero ni se ha inmutado. La ha cogido y se la ha guardado. Diego le pregunta si sabe dónde la ha dejado y él bien tranquilo dice:
--¿Aquí?
Me encanta su pasotismo. Su tranquilidad. Y me derrite su acento. Se esfuerza mucho para hablar bien español.
Markus y yo nos hemos despedido dándonos la mano y yo me he ido suspirando amor.
Ese sueco es el hombre de mis sueños. El hombre que quiero que me rescate de un mundo que me hace daño y que me ame y me proteja. Ese hombre que tanto necesito y no llega. Ojalá fuera él.








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